Pareja: ID(?)
Género: Shonen-ai ._.? / Fluff!
Nota:
Al fin puedo terminarlo esto que se me
ocurrió en medio de los finales! Lo empecé en la madrugada y lo termino igual~ solo
que ahora estoy de vacaciones C:~ se me fue el sueño Lalala~ Son las 3 am!! (ya saben que siempre escribo días antes de
publicarlo ne?)
Douzo!
Tarea…sí eso era lo que lo tenía aturdido…debía entregar algunos trabajos en la
universidad para poder salvar algunos cursos, mientras que otros era para no
estar en la cuerda floja…y aún así a su cabeza no llegaba ni una pisca de caso
para empezar… había pasado toda la madrugada tratando de hacerla…aunque ni
siquiera abrió los archivos ni revisó lo que debía hacer… pero no era porque no
quisiera ¡¡NO SEÑOR!! Él era un chico aplicado cuando lo ameritaba…pero, ¿qué
hacer cuando solo te pones a revisar tus cosas y encuentras fotos de aquella
persona que te hace feliz en todo momento…?
Sí, ese era su principal
problema…aunque, bueno, problema no podría ser, no en muchos momentos pero tal
vez si en este.
Su debilidad y dependencia le estaban
jugando malas pasadas… y ni siquiera era su novio.
-Daiki, me llevarás a la ruina…- se quejaba en voz baja mientras admiraba una
de las tantas fotos que tenía guardadas del menor.
-¿Porqué te hicieron tan perfecto?-suspiró- Y no me mires de esa manera que
todo es tu culpa –esta vez lo dijo al ver una foto en la que el castaño tenía
un puchero por enojo-
-Ni siquiera he dormido…- estaba casi quedándose dormido, pues Morfeo lo
llamaba a sus dominios, pero el sonido
del timbre de su departamento lo saco de aquel estado.
-¿Quién diablos puede ser a esta hora?- se dijo mientras veía el reloj de su
celular, 6:30AM ¿quien en su sano juicio le hacía una vista a esa hora?... ¿Y
tan temprano ya era de mañana? Morfeo aún no lo quería dejar ir apenas estaba
en sus brazos, regresaría y se envolvería en ellos, pero el timbre sonó otra
vez; con pereza volvió a abrir sus cansados ojos y se incorporó en la silla,
mala idea había sido quedarse en la sala, en vez de en su cuarto, el timbre no
hubiese sonado tan fuerte si se hubiese encerrado, se estiró lentamente aún
dudoso de levantarse, pero ese sonido ya reconocible hizo su aparición una vez
más.
-¡Ya voy!-gritó mientras se dirigía a
la puerta.
Gran sorpresa que se llevó al ver
parado en su puerta a aquel pequeño ser que no lo dejaba hacer su tarea.
-Da…Daiki…-murmuró levemente mientras un notable sonrojo aparecía en sus
mejillas.
-Buenos días…-respondió sonriente el menor mientras alzaba una bolsa en la cual
llevaba un pequeño desayuno que él mismo había preparado.
-¿Puedo pasar?-preguntó torpemente
-Ah…claro, pasa…- dijo el pelinegro aún fuera de sí, es que ni en sus sueño más
locos había imaginado que aquella personita que tenía en frente se iba a
aparecer de esa manera y menos a esa hora (considerando lo dormilón que era)
con el desayuno seguramente hecho por sus propias manos “aunque seguro que se
le puede haber quemado algo” pensó, “Ah!! Que importa~~ es él, yo le perdono
todo”. Kei en ese momento se sentía en el paraíso.
Luego de breves minutos ambos jóvenes
estaban sentados en donde Kei había tratado de hacer sus tareas hace unas horas,
Daiki se veía algo nervioso, ya había servido el desayuno que había llevado e
incluso pidió disculpas porque la tortilla que había preparado para acompañar
el pan estaba un poco quemada, a lo que el mayor solo respondió con una sonrisa…
Pero el castaño quería decir algo más…no sabía exactamente que decir ahora,
después de haber pasado toda la noche pensando en ese momento, en que se daría
valor, en que ya no escondería sus propios sentimientos…pero ahora delante de
Kei, simple y sencillamente se cohibía.
El silencio que se había formado entre
ambos no era incómodo, o al menos no para el pelinegro, pues se sentía en el
paraíso…aunque para el bajito era algo muy diferente. Le estresaba a veces
estar así pero no era su enojo con Kei sino consigo mismo, ¿cuántas veces había
pasado lo mismo? no exactamente a esa hora pero si en otro momento… Ya se
estaba enredando él solo mientras desayunaba, así que decidió mirar para otro
lado, pues desde hace unos segundos el dueño de casa lo estaba mirando y eso lo
estaba poniendo más nervioso.
Giró su vista hacia donde estaba la laptop del mayor, en una esquina de la
mesa…y… ¿Esas no eran fotos suyas? Se preguntó al ver la ventana que estaba
abierta.
Se levantó disimuladamente y se dirigió a la laptop, a lo que el mayor
reaccionó en forma simultánea “¡¿Cómo podía haber sido tan idiota de olvidar
cerrar sus ventanas cuando iba a abrir la puerta?!”
Ambos se quedaron mirando cuando sus
manos rozaron, pues se habían levantado a la misma vez para tomar la laptop,
aunque por motivos diferentes, pero ambos tenían el mismo destino, esas fotos.
-Am…esas… -Daiki dijo esas palabras solo por decir, su corazón estaba dando
demasiados brincos en ese momento al tener al mayor tan cerca, no era la
primera vez que su distancia se acortara tanto, pues en los conciertos siempre
jugaban demasiado cerca para el deleite de las fans, pero esto era totalmente
diferente... Aquellos sentimientos que su corazón albergaba desde hace un
tiempo comenzaban a desbordarse…
Pasaron unos segundos desde que el
menor habló y Kei no sabía qué hacer ni decir ; tenía dos opciones, inventarse
una excusa para poder explicarle al menor porqué habían fotos donde solo
aparecía el y rogar a todos los santos y dioses que podían existir en el cielo
que no se le ocurriera buscar, pues encontraría todas las fotos que Yuto le
había pasado después de haberle contado su secreto (aunque ese era un secreto a
voces pero el único despistado que no se daba cuenta era Arioka) y algunas que vendían en la mismísima Johnny’s
shop y que él había escaneado….
O decirle la verdad y por fin confesar sus sentimientos, aunque eso no parecía
ser una muy buena idea, ¿y si lo incomodaba y solo le diría que si para que su
amistad no se pierda? Sabía cómo era Daiki, una persona demasiado buena, de la
cual uno se podía aprovechar…pero no podía hacerle eso, no a él.
-Inoo-chan…esas fotos…-se atrevió a
preguntar, ya que el mayor no había dicho nada al respecto, era más que obvio que
eran fotos del grupo, bueno… de él, así que se sentía muy nervioso, si el mayor
tenía fotos de él…era porque también le gustaba ¿no?, no se quería apresurar y
pensar algo errado pero realmente deseaba que fuera eso y no otra cosa.
El brillo en los ojos del menor al
hablar era muy evidente, Kei quedó un poco sorprendido pero a la vez
avergonzado, había notado que las mejillas de Daiki habían empezado a teñirse
de rojo y que en su cara inconscientemente se estaba formando una sonrisa…si
Daiki sin darse cuenta le estaba mandando señales no las desaprovecharía.
-Tu me obligaste a hacer esto, así que después no te quejes- dijo dejando
confuso a Arioka, esta vez iba a ser egoísta.
Tomó al menor desprevenido, jalándolo
por la cintura con la mano izquierda para pegarlo a su cuerpo; mientas que con
la derecha había levantado su mentón.
-M…ustas- dijo tan rápido y bajo que apenas su voz se hizo audible e
inmediatamente lo besó con los ojos cerrados.
Daiki estaba demasiado sorprendido e inmóvil, con los ojos muy abiertos, ¿no
estaba soñando verdad? ¿No era uno de aquellos sueños que a veces tenía,
verdad?
Después de unos segundos Kei se alejó
y lo soltó, estaba con la cabeza gacha, el menor ni siquiera le había
respondido…ni había tenido la intención de hacerlo, al parecer se había
equivocado; no quería verlo, no sabría con qué cara enfrentarlo, por lo que
susurró
-Eh…lo siento, yo…no debí hacer eso, en verdad lo siento- se rió nerviosamente
mientras miraba hacia otro lado - al parecer aún seguía medio dormido… lo-
Pero Daiki no lo dejó terminar, acaso Inoo ¿era estúpido o qué?
-¡Si no te respondí era porque nunca pensé que ibas a hacer eso! No porque no
me gustaras...idiota… ¿Cómo crees que me siento cuando juegas conmigo delante
de todo el mundo? Si últimamente ya no me acercaba es porque me estaba dando
demasiada vergüenza, y… ¿ahora vienes con cosas, como que tienes fotos mías? Y
que sientes lo que has hecho…. ¡¡¡Déjame decirte que yo no lo siento porque en
verdad me gustas!!!- Kei lo miró más que sorprendido, el menor estaba demasiado
rojo en ese momento y tenía los puños apretados, como si fuera un niño pequeño,
al parecer el único que no se había dado cuenta de los sentimientos del otro
era él.
Rió estrepitosamente mientras se
acercaba, y lo abrazó muy fuertemente, era realmente feliz.
-¿En verdad te gusto?-
-No preguntes eso por favor…-
-¿Hm me pregunto si los demás lo sabrán?-
-¡¿Eh?! ¿Cómo que si los demás lo saben?-
-Esas fotos tuyas que tengo es porque Yuto sabe que tu…me gustas…así que me
hizo un pequeño favor… y estoy más que seguro que los demás también lo saben,
él único que no sabía que Dai-chan me gustaba era el mismo Dai-chan- el castaño
se sonrojó otra vez.. ¿Acaso hoy solo se iba a sonrojar él? Eso no era justo…Se
separó un poco de Kei y tomó su laptop, mientras se dirigía a uno de los
muebles, el pelinegro lo seguía con la mirada con una sonrisa boba, realmente
era feliz ahora.
-¡¡¡En serio fotos de la Johnny’s shop!!! Y porqué tu proyecto está en blanco y
solo tiene una li- Kei le quitó la laptop de las manos poniéndola a un costado
y lo besó una vez más – Vas a tener que hacerte responsable porque no puedo
hacer ese proyecto.
Ambos rieron…después de todo la línea que había en ese informe era solo una:
“No puedo concentrarme en el proyecto porque me gusta Arioka Daiki”
Nota
2: >///////< C: Daiki bonito me
obliga a hacer esto asdasdasda es tan puro~~~ espero que les haya gustado :D